Por César Sánchez Martínez / Callao
El
2025 fue un año muy especial para mí. Formado en mil batallas desde mi niñez y
juventud, el 18 de julio de 2025 perdí la pierna izquierda por una obstrucción
arterial que la adquirí desde que era un niño, probablemente desde mi
nacimiento, pero que lo ignoraba. De la noche a la mañana me convertí en un
nuevo amputado.

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