“El
poder político no es un trofeo, sino una mayordomía delegada por Dios”, reveló
el Rvdo. Miguel Ángel Bardales Inga, en su alocución principal en la XXI
Ceremonia de Acción de Gracias por el Perú, que anualmente celebran las
iglesias evangélicas desde el año 2006 y donde asistió la flamante presidenta
constitucional Keiko Sofía Fujimori Higuchi.
Ante
el gabinete ministerial y los presidentes de las cámaras de senadores y
diputados, dijo que “el poder político no es una concesión absoluta ni un
trofeo, sino una mayordomía delegada por Dios que exige ser ejercida con
justicia, humildad, transparencia y profundo temor reverente, trazando así las
fórmulas y acciones claves para la reconciliación y el desarrollo integral del
Perú.”





